Foster tramando algo

Foster tramando algo

El reciente premio Príncipe de Asturias de las Artes ha sido otorgado al célebre arquitecto Norman Foster. Sin embargo dicho arquitecto ha soslayado continuamente la problemática sobre la arquitectura y el arte, moviéndose mejor en otros campos de la arquitectura. Como por ejemplo una aparente objetividad y saber hacer ingenieril (no siendo posible poner en duda sus decisiones), y un desparpajo a la hora de saber adaptarse a lo que el mercado y los políticos requieren en cada momento.

Lo primero que me gustaría decir es que el High Tech es solo una forma retórica de presentar los proyectos, una moda, una estética como puede serlo otra, no hay realmente más tecnología en ella, sino solo su exhibición exagerada para legitimarse.

Aplicando un símil cinematográfico Foster hace este tipo de cine donde los efectos especiales son obvios y evidentes y donde estos representan la base de la película, dejando al margen cualquier otro interés en el filme. Sin embargo hay igual tecnología en otros filmes donde los efectos especiales no saltan a la luz por obvios y que permiten centrarnos en una historia.

¿O acaso no creéis que exista más tecnología en el edificio de un minimalista obsesivo por ocultar la propia construcción?

Este argumento explicaría por qué Norman Foster aunque a nivel popular es bastante conocido no tiene ningún edificio emblemático, ningún edificio que la gente vaya a visitar expresamente.

El primer maestro de Sir Foster fue Buckmister Fuller, el amigo de los hippis en los años sesenta y las segundas gafas más famosas de la arquitectura. Si bien no pretendo criticar a Fuller, parece que Foster se quedó solo las ideas más superficiales del americano. Para éste debería existir una manera objetiva de valorar los edificios, en su caso era el peso, a menor peso mayor eficiencia de la estructura. Estas ideas son revolucionarias en su tiempo pero Foster las ha utilizado en el nuestro ante la opinión pública y las exigencias del mercado de manera perversa.

¿Qué datos objetivos aporta Foster hoy en día en sus edificios? Está claro, lo bioclimático lo verde, lo sostenible, cuando Foster nos habla de sus edificios jamás habla de arte, arquitectura, o sociedad. Solo da una retahíla de datos y números que justifican su edificio como el único posible y al que es imposible rebatir.

Estos datos me recuerdan mi viaje a Nueva York donde ante cualquier visita a un edificio te bombardean con una lista de datos absurdos y que no quieren decir nada: El Empire State tiene tanto acero que se podría ir y volver a la luna 20 veces si con ellos se construyeran dedales. O también recuerdan a los documentales sobre Korea del Norte donde también te bombardean con datos de ese calado para impresionarnos, dejándonos así sin la capacidad subjetiva de emitir un juicio de valor.

Los datos incuestionables definen el edificio, por lo tanto el edificio es incuestionable.

Pero, ¿Qué quiere decir Foster con que su edificio consume un 10%menos de energía? ¿Un 10 % menos con respecto a qué edificios?

Evidentemente respecto a los suyos propios.

No debemos de pensar que a Foster le interesaba la sostenibilidad (seguramente tan poco como ahora); cuando a finales de los 70 empieza a construir sus primeros edificios, la sociedad se decantaba por una despreocupación total por las energías y por una fascinación por la máquina, así que Foster construía edificios absolutamente insostenibles con grandes vidrieras y grandes luces que defendía con sus datos objetivos en mano: Este edificio se ha construido en dos semanas menos de lo normal, existen luces entre pilares el doble de grandes que lo normal.

Pero miremos por ejemplo la sede central de los seguros Willis.

foster

¿Alguien cree que la sede central de los seguros Willis es mínimamente sostenible? Ya sé que se me puede decir que en aquella época nadie era sostenible, pero es que Foster era especialmente insostenible, absolutamente salvaje. Ya existían arquitectos que si bien no eran considerados ecológicos eran racionales y coherentes en su trabajo

Por eso parece incoherente que Foster aparezca con su retahíla de datos “objetivos” en la mano; “Estamos ahorrando un 10% de energía” dirá él, sí, pero con respecto a sus antiguos edificios absolutamente irresponsables.

Los arquitectos que siempre intentaron ser coherentes y racionales (ahora Foster parece el irracional) no podrán esgrimir esos datos pues su evolución ha sido lenta y constante.

¿Pero es real la fama de buen gestor del estudio Foster and Partners? Yo personalmente no lo creo. No creo que ajusten más los presupuestos que otros arquitectos, pero el hecho de irse del presupuesto parece siempre justificado por temas técnicos. Deberíamos estar atentos a la ciudad de la Justicia de Madrid y cómo evolucionará ese edificio, ya que ha sido una apuesta personal de Esperanza Aguirre a quien los arquitectos con una vocación más artística como Navarro Baldeweg (Medalla de Oro de la Arquitectura 2008) le molestan mucho. Ya que este arquitecto no cuenta su edificio como una relación objetiva de datos, sólo un discurso propio de la arquitectura como arte.

Si pudiésemos acceder a los presupuestos de la Ciudad de la Justicia, veríamos objetivamente si Foster es realmente más eficiente que el resto.

Evidentemente Esperanza Aguirre es el ejemplo claro y casi caricatural del político que engrosa la lista de clientes de Foster and Partners.

Por ello creo que, si bien el Príncipe de Asturias es un premio menor, esta vez se ha empequeñecido totalmente al darle el Premio de las Artes a alguien que constantemente reniega de la labor de artista y que incluso ofrece un discurso antiartístico y objetivo a quien quiera comprárselo.

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