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El político actor Ángel I de IU antes de hipnotizar a la concurrencia

Ángel I de IU, intérprete aventajado de los deseos de Florentino I de España y V del Ladrillo Mundial, anunciaba hace unos días que su grupo político, IU-CM, había alcanzado un acuerdo con el PP de Esperanza Aguirre para pacificar CajaMadrid. A las pocas horas, la misma entidad ahorrista le concedía a Florentino I de España y V del Ladrillo Mundial un crédito millonario para fichar a Cristiano Ronaldo.

Tras este cómodo regreso de Florentino Pérez la vida política y financiera de la capital del Reino facilitado por Ángel Pérez, el portavoz de IU-CM en el Ayuntamiento se aúpa sin ningún género de dudas al puesto de lacayo mayor de esta villa y corte, asegurándole de paso una nueva regalía a su empresario en jefe. Y es que la estrecha relación que mantienen ambos desde hace tiempo recuerda a la descrita por Bram Stoker entre los personajes de Renfield y Drácula en la inmortal novela del mismo nombre. Por eso, Ángel I de IU puede considerarse ya un consumado actor de eso que se llama política ficción, es decir, una forma de forzar la realidad en la que nada es lo que parece.

Y es que la política ficción consigue mediante un hábil borrado de referencias ideológicas sumir en tal pasmo a la ciudadanía que cuando ésta quiere espabilarse, el político actor ya ha sido elegido nuevamente por otros cuatro años y así ad nauseam. Se trata sin duda de un ejercicio complicado y peligroso, de esos que deben hacerse siempre en presencia de un adulto, pues prácticamente es similar a querer hipnotizar a todo un campo de fútbol durante una final de la Champions League. El atractivo reside en que tras conseguir el adormecimiento general de los votantes, los políticos actores se convierten en los únicos conocedores del camino, y por tanto, en hábiles mediums que gracias a su sapiencia remueven las viejas ortodoxias políticas por incisivos neologismos burocráticos. Como contrapartida, la electricidad que generan estos corrimientos ideológicos es altamente peligrosa. Por eso el político actor es enemigo acérrimo de la democracia interna dentro de su organización, pero no porque tenga apego al cargo o a la gestión del poder, sino porque al ser conocedor del peligro existente no quiere que jóvenes inexpertos puedan sufrir electrocuciones fatales.

Desgraciadamente solo los políticos actores más avezados en el noble arte de sacar de la chistera el conejo ideológico más a contracorriente deben internarse en los vericuetos de esta praxis política. Veamos pues como Ángel I de IU se ha ido ganado su título durante estos mandatos, y cómo su meteórica ascensión parece no tener fin. Aclaremos de entrada que el pacto de CajaMadrid es solo la punta del iceberg que, aunque fue suficiente para hundir al Titanic, no parece que vaya a afectarle mínimamente a nuestro portavoz socarrón.

Hace unos años, el querido líder de IU-CM (amado a juzgar por el alto porcentaje de votos que mantiene entre lo suyos reelección tras reelección) ya caló hondo en nuestros endurecidos corazones marxistas tras interpretar un título de relumbrón mediático: “El señor de los ladrillos: Las cuatro torres” (2004). A la dirección se encontraba el estudiante de la ya desaparecida pero prestigiosa Escuela Oficial de Cinematografía, Florentino Pérez, y delante de las cámaras, nuestro debutante vecino del madrileño barrio de Pacífico. Los comienzos fueron duros para Ángel I de IU ya que tuvo que soportar el rechazo inicial de un público desconocedor de su formación sólida actoral (CCOO, PCE, PCPE, IU, IU-CM), sin embargo, gracias a su innato talento consiguió meterse al votante en el bolsillo con su genial variante interpretativa del “quiero mi tesoro” por la más castiza “quiero mi vicepresidencia en CajaMadrid”. Sin duda, los madrileños y las madrileñas estábamos asistiendo a una primera condensación del estilo interpretativo perezista, una sabia mezcla de ironía e impunidad, que él mismo se prestaría a perfeccionar con declaraciones impagables por su brutal honestidad como: “hay que trabajar con la lógica de la gente” (El Pais, 17/06/2007). A buen entendedor…

Sin embargo, como suele ocurrir con los estrenos exitosos, los cuantiosos beneficios obtenidos por el constructor director y el político actor hicieron imposible que durante un largo periodo de tiempo ningún empresario del sector pudiese volver a juntarlos. Ante la negativa de Florentino I de España y V del Ladrillo Mundial a dirigir durante un largo periodo de tiempo, a nuestro inquieto Ángel I de IU no le quedó más remedio que aceptar la oferta de otro cinéfilo confeso, Alberto Ruiz-Gallardón, para protagonizar un prometedor film que, a pesar de la lucidez del título, solo se quedó en eso: “Tú recalifica que nosotros limpiamos la plusvalía” (2005). La película tenía como trama principal las atractivas corruptelas del Madrid olímpico 2012, pero factores como la falta de pulso narrativo de Gallardón detrás de las cámaras, y la desgana con la que Ángel I de IU interpretó al esbirro capitalista, que se enamoraba de una condesa consorte y Grande de España, hicieron que el título pasase directamente a los videoclubs de barrio.

Una mancha en la carrera de este político actor de la que, cual Ave Fénix, se resarció en apenas tres años con una arriesgada y descarnada secuela: “Madrid Río: Pérez al servicio de su Majestad” (2007), que contaba ésta vez con la firme batuta de la directora de hierro Esperanza Aguirre, espoleada, parece ser, por la burda caricatura que de su figura se hacía en el film anterior.

Pero esta vez nuestro simpático lacayo interpretaba con sin par gracia a un agente secreto aficionado a Pink Floyd que tenía que buscar la playa diseñada por el Alcalde Cejotas-Vampirón (obvia venganza al director de la primera parte) en la ribera del Manzanares para que SS.MM los Reyes la pudiesen inaugurar a tiempo. Durante el metraje de la misma, Ángel I de IU dejaba otra frase de honestidad brutal para que sus ya numerosos seguidores pudiesen comenzar a descifrar el incipiente método Pérez de interpretación: “Todos los poderes reproducen las estructuras que necesitan para seguir siendo poderes” (El País, 24/05/2007). A buen entendedor…

En pleno cenit de su éxito profesional, y probablemente algo obnubilado por la cobertura que le dispensaba su nueva mentora Esperanza Aguirre, Ángel I de IU recaló en el Club Siglo XXI para examinarse ante los guardianes del capital de su nueva praxis actoral. Su objetivo, acreditarse como un reconocido gurú en la materia. Tras más de una hora de lectura monocorde, el ya miembro por pleno derecho del star system madrileño, dejó perlas que bien podrían interpretarse como minas antineuronas para el pensamiento de izquierdas. Recordemos algunas: “Por supuesto que nuestra concepción del Estado se encuentra radicalmente alejada de cualquier tentación estatalista o intervencionista”, “Hoy se encuentra fuera de toda duda el papel crucial del Mercado como mecanismo de asignación, dinamización e innovación económica. Como mecanismo promotor de crecimiento y riqueza Como pieza decisiva de una economía moderna y dinámica”, “Es tradicional que cuando la campaña entra por la puerta, la política sale por la ventana. Al día siguiente de las elecciones, las promesas empiezan a alejarse vertiginosamente y toma protagonismo la composición del gobierno”.

Ni que decir tiene que tras esta loa al neoliberalismo, nuestro aclamado Secretario de Comunicación Política Externa y Electoral en IU cautivó al tribunal, que no dudó en recompensarle con la calificación “cum laude”. Nuevamente a buen entendedor…

Pero como el éxito ajeno es un poderoso motor de envidias, y Ángel I de IU arrastraba ya tras de sí a una respetable multitud de jóvenes deseosos de adentrarse en los misterios de la política ficción, tras varios años de silencio artístico, Florentino I de España y V del Ladrillo Mundial ha contraatacado anunciando a bombo y platillo su regreso a las carteleras con un film de altísimo presupuesto: “Cristiano Ronaldo en el reino del Borbón calavera” (2009), donde nuestro Ángel I de IU se ha alzado con el protagonismo absoluto.

Como era de esperar, nuestro ex de todas las cosas nobles (ex-marxista leninista, ex-prosoviético, ex-trabajador, ex-sindicalista, ex-cremento) no ha dudado en aceptar la oferta de su descubridor y, según dicen las malas lenguas, parece que sin leer el guión le dio nuevamente el sí quiero. Donde manda patrón…

Como el film se encuentra todavía pendiente de estreno, es poca la información que ha trascendido a la opinión pública. Sin embargo, a juzgar por las primeras fotografías del rodaje, parece ser que Ángel I de IU ha vuelto a meterse magistralmente en la piel del mamporreo fiel al mercado. Su composición física del personaje es una mezcla entre la desenfrenada sumisión del Tom Waits de “Drácula de Bram Stoker” (1992, Francis Ford Coppola) y la hipócrita mirada miope del Al Pacino de “GlenGarry Glen Rose (1992, James Foley). Un cóctel perfecto. No cabe duda de que Ángel I de IU ha trabajado a fondo su personaje y, como los grandes precursores de su método interpretativo: R. Tamames, S. Carrillo o R. Aguilar, ha tirado de las enseñanzas naturalistas de Konstantin Stanislavski para que su interpretación reproduzca brillantemente emociones del pasado, sin duda, reminiscencias de aquel exitazo florentiniano que fue “El señor de los ladrillos: Las cuatro torres” (2004)

Poco se sabe del argumento de la nueva megaproducción, lo único que se ha filtrado en los medios de comunicación es que Ángel I de IU interpreta nuevamente a un capitalista aventurero que tiene que convencer al jugador de fútbol Cristiano Ronaldo para traérselo al Real Madrid antes de que las hordas comunistas se lo lleven a jugar a Pyongyang. Pero como no todo van a ser facilidades, la trama le reserva sorpresas a nuestro guitarrista meloso porque tiene que enfrentarse a una espía al servicio del régimen norcoreano llamada Paris Hilton que se lo va a poner difícil.

Ángel I de IU, caracterizado con una perilla canosa que recuerda a otro monstruo de la política ficción, Felipe González, se vale de un látigo para usarlo contra quienes hablen de democracia interna en IU. Por eso, la elección de este quintacolumnista madrileño parece perfecta para encarnar al personaje de cazacomunistas llamado a destrozar las taquillas del mundo regulado por el mercado.

Sin embargo, a pesar de las buenas expectativas generadas por la cinta, las enormes dimensiones económicas de esta superproducción han obligado a Ángel I de IU a hacer también de coproductor, de ahí que con la inestimable ayuda de su “Smithers” particular, J.A Moral Santín, haya decidido usar “temporalmente” los ahorros de los trabajadores y trabajadoras madrileñas para financiar “hasta que lleguen los beneficios” el nuevo film de su adorado Florentino I de España.

Esperemos por el bien de los trabajadores de Madrid que la película cumpla con las esperanzas millonarias depositadas en ella porque un colapso financiero en la entidad crediticia por una mala taquilla supondría una cascada de ERES de órdago.

Pero bien mirada la jugada, hay que reconocerle a este caudillo del dinero ajeno que el riesgo merece la pena porque ¿qué hay más satisfactorio para un progresista de izquierdas como se define nuestro Ángel I de IU que ver a su querida clase trabajadora chapoteando dichosa junto a la Diosa Cibeles con unas copas de más? A buen entendedor…

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